
Es conocido el vínculo de Cecilia con Galicia, la tierra donde nacieron sus padres, en ambos casos en Ferrol, pero apenas se ha difundido su origen vigués por parte materna: aunque nacida en la ciudad departamental, la madre de la cantautora, María de los Dolores Galanes Saavedra (Ferrol, 1917 – Madrid, 2013), conocida familiarmente como Lolocha, se crio en Vigo y estudió en el colegio San José de Cluny. Faro de Vigo ha podido rastrear sus orígenes olívicos hasta su bisabuela, Elisa Sundstrom, fallecida en Vigo en 1935. Además, el diario decano se hizo eco de la boda de sus padres, celebrada en enero de 1942, y publicó una foto del enlace, que reproducimos aquí. El 2 de agosto se cumple medio siglo del fallecimiento de Cecilia, ocurrido en accidente de tráfico en Colinas de Trasmonte, Zamora, tras ofrecer cuatro actuaciones con todo el papel vendido en la sala Nova Olimpia de Vigo. Tenía 27 años.
Así rezaba la nota publicada en Faro de Vigo el 29 de enero de 1942 sobre la boda de quienes, seis años después, se convertirían en padres de Evangelina Sobredo Galanes, Cecilia: «En la parroquial de San Francisco han santificado sus amores la bella señorita María de los Dolores Galanes, hija de nuestro querido amigo el técnico de la Fábrica del Gas, don Miguel Galanes, con el capitán de Intendencia de la Armada, D. Ramón Sobredo Riobó (sic). Fueron apadrinados por el padre de la novia y doña Amparo Arizmendi, en representación de la tía del novio, doña Ángeles Sobredo (…) El nuevo matrimonio, al que deseamos venturas sin cuento, salió de viaje por varias provincias y fijará su residencia en Madrid», informaba el diario. Esta información contradice la que Teresa Sobredo, hermana de Cecilia y albacea de su obra, contó a la periodista de Faro de Vigo Mar Mato en 2015: no se casaron en la Colegiata, sino en la iglesia de San Francisco de Asís, en el barrio de O Berbés.
La flamante pareja, que tuvo ocho hijos –Cecilia fue la quinta–, se estableció en la capital de España, donde el padre de Cecilia, José Ramón Sobredo y Rioboo (Ferrol, 1909 – Madrid, 1990) ingresó en la carrera diplomática al año siguiente, en 1943. Licenciado en Derecho por la Universidad Complutense, oficial de Intendencia de la Armada y perteneciente a su Cuerpo Jurídico, Sobredo formó parte en 1948 (año de nacimiento de la cantante) de la primera Junta de Investigaciones Atómicas (JIA), más tarde Junta de Energía Nuclear. Como diplomático, tras ocupar varios destinos menores, como los consulados españoles en Southampton (Reino Unido) y Filadelfia (Estados Unidos), a partir de 1964 desempeñó las embajadas de España en Jordania, Costa Rica, Argelia (1972-1976) y China (1976-1978). Vivió también el Lisboa. Como ha contado la hermana de Cecilia, el hecho de que Cecilia pasase parte de su infancia en Reino Unido y EEUU, donde trabajaba como diplomático su padre, permitió que se iniciase en la música en inglés.
Sabemos por varias fuentes, incluida esta hermana de Cecilia, que el padre siempre quiso tener una casa familiar en Galicia. Según publicó El País en la noticia de la muerte de Cecilia (3-8-1976), durante su estancia en Vigo había encargado al propietario de Nova Olimpia, el empresario gallego Alejandro Fernández Figueroa, que buscara un terreno para que sus padres pudieran hacerse una casa. La preferencia, según le habría confesado la propia Cecilia al periodista Manuel Orío durante un paseo por Samil, era una casita con vistas a las Cíes. El accidente truncó esos planes y también los de un disco inspirado en textos de Valle-Inclán que la cantautora estaba preparando.
Un anuncio en Faro de Vigo, publicado el domingo 1 de agosto de 1976, informaba de las «últimas actuaciones» de Cecilia en la ya desaparecida sala de fiestas Nova Olimpia, junto con el «conjunto Januar Show», en sesiones de tarde y noche.
Cecilia y su grupo llegaron a Vigo el viernes 30 de julio y se alojaron en el Hotel Niza de calle María Berdiales (hoy Hotel Silken Axis Vigo). En la sala Nova Olimpia, ubicada en el emblemático edificio Fraga, actuaron el sábado y el domingo (31 de julio y 1 de agosto), en sesiones de tarde y noche, con todas las entradas vendidas. Según algunas fuentes, el domingo almorzaron en Cangas de Morrazo.
«Este ha sido uno de los shows más bonitos de mi vida», afirmó la cantante tras el último concierto, en el que interpretó, entre otras canciones, ‘Dama, dama’, ‘Mi querida España’ y ‘Un millón de muertos’, según la noticia posterior de El País. Aunque les aconsejaron que hicieran noche en Vigo, Cecilia y su grupo enfilaron Urzaiz en su Seat 124 para salir de Vigo rumbo a Madrid en torno a las 2.30 de la madrugada.
El martes 3 de agosto, Faro de Vigo destacaba en primera página, junto a la procesión del Cristo de la Victoria, la noticia de la muerte de Cecilia en «un fin de semana negro: 67 muertos en carretera». Para poner en contexto esa cifra: hoy en día, con un parque móvil cinco veces mayor, el balance medio en esa operación salida de agosto suele ser de una docena de fallecidos.
Contra un carro de vacas
Así lo contaba Faro de Vigo, a través de un teletipo de la agencia Cifra fechado en Zamora el 2 de agosto de 1976: «La cantante Cecilia ha muerto en un accidente automovilístico en la localidad zamorana de Colina de Transmonte, a las seis de la madrugada de hoy. En la carretera comarcal 620, kilómetro 12,200, en la Travesía de Colinas de Trasmonte. Al chocar el turismo matrícula ‘M-2342-AX’, contra un carro agrícola, resultó muerta Evangelina Sobredo Galanes (Cecilia), de 27 años, y Carlos Manuel de la Iglesia, músico de su conjunto. Resultaron heridos en el mismo accidente el conductor del coche, José Luis González González, y Carlos Albert Vizzaiello, así como el conductor del carro, Argimiro Mapado Rodríguez, que se encuentra en grave estado, y su esposa, Regina Alvarez Penal, que sufre heridas leves. El coche y el carro quedaron destrozados y las dos vacas que arrastraban a este último murieron. El accidente fue en el mismo centro del pueblo».
La muerte de Cecilia no fue la única tragedia vinculada a Vigo que sufrió la familia: el primogénito, Luis María –nacido el mismo año de la boda, 1942–, ingeniero naval, falleció en marzo de 1981 en la ciudad olívica. Tenía 38 años. Un año antes había muerto otro hijo, Ramón (1943-1980), diplomático de 37 años que fue encontrado sin vida junto a la bañera de su chalé en La Navata (Galapagar, Madrid). «El señor Sobredo estaba desnudo, tenía las venas cortadas y cerca de la bañera se encontró un libro en el que se relataba un caso de suicidio –relataba El País en su edición del 11 de junio de 1980–. Noticias sin confirmar oficialmente todavía indican, sin embargo, que el cadáver presentaba también otras heridas, entre ellas una presuntamente causada por un objeto punzante en el hígado. De ahí que el caso presente una cierta confusión y aún hoy la policía no se atreva a asegurar si fue un suicidio o un asesinato», añadía el diario.
Pese a esos durísimos golpes, la pérdida prematura de tres hijos, la madre de Cecilia, María de los Dolores Galanes Saavedra, vivió hasta los 95 años. Sus restos descansan, junto a los de su marido, Cecilia y otros familiares, en el cementerio de la Almudena de Madrid. No así los de los abuelos de la cantautora por parte materna, que vivieron y murieron en Vigo. Como se apunta en la noticia del matrimonio en Faro de Vigo, el abuelo de Cecilia, Miguel Galanes del Mazo, trabajó como técnico de la Fábrica del Gas, tras estudiar en la Escuela Superior de Industrias de Vigo. Dicha factoría se ubicaba cerca de la iglesia donde se casaron los padres de Cecilia y de donde ahora se construye el proyecto de viviendas del Barrio do Cura. La esposa de Miguel Galanes y abuela de Cecilia, Purificación Saavedra Sundstrom, murió en Vigo hace un siglo, el 20 de octubre de 1926. Elisa Sundstrom, bisabuela de Cecilia –abuela de su madre– falleció en Vigo el 5 de julio de 1935, ya viuda, y la casa mortuoria se ubicó en la citada Fábrica del Gas y Electricidad, donde trabajaba su yerno, Miguel Galanes del Mazo, según consta en la esquela publicada en Faro de Vigo.
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Muchos años después de la muerte de Cecilia, en 2015, el Festival Voces Femeninas de Vigo le rindió homenaje a la malograda cantautora madrileña a través de las cantantes María Rodés y Basia Bulat. Un merecido tributo a una artista cuyo origen y destino quedaron vinculados para siempre a la ciudad olívica.

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