
El registro vocal de Terry Reid —cuya muerte a los 75 años ha sido comunicada este martes por su representante— le valió el apodo de Superlungs (Superpulmones) y dos muy buenas ofertas de trabajo. En 1969, tras la extinción de los Yardbirds, Jimmy Page le propuso ser la voz de su nuevo proyecto musical. Reid lo rechazó. Page encontró a Robert Plant y así nació Led Zeppelin. Poco después, Ritchie Blackmore le ofreció ser la nueva voz de Deep Purple. Reid volvió a decir que no, e Ian Gillan ocupó su lugar para ser la voz de Smoke on the water.
Terry Reid se hizo, desde muy joven, con un lugar entre las leyendas de la música británica. Con solo 16 años se fue de gira como músico de apoyo por Estados Unidos con los Rolling Stones, Ike & Tina Turner y los Yardbirds. Lo dejó para iniciarse como solista tras conocer a Jimi Hendrix. Su fama era tan notable que en 1968 Aretha Franklin dijo: “solo están sucediendo tres cosas importantes en Inglaterra. Los Beatles, los Rolling Stones y Terry Reid”.
Terry Reid siguió dando conciertos en pequeñas salas hasta hace poco, cuando tuvo que dejar la carretera para tratarse del cáncer que, finalmente, le quitó la vida. Una campaña de micromecenazgo le permitió costearse el tratamiento. Porque Reid tuvo todo, menos el reconocimiento del gran público.
Solo los músicos supieron reconocer el valor de Terry Reid como músico; su carrera no tuvo grandes éxitos
En el tránsito de los 60 a los 70, fue telonero de Cream, Fleetwood Mac, Jethro Tull y otros grandes. Una mala relación con su primer manager, Mickie Most, dejó en segundo plano sus primeros trabajos y le llevó a litigios que sanaron con River, de 1973, su primer disco sin la presencia de Most.
Sus otros tres trabajos en la década de 1970 no estuvieron a la altura de su gran éxito. Y con la llegada de la década de 1980 decidió volver a la música de estudio, colaborando con Jackson Browne o Bonnie Raitt. Una nueva tentativa de hacer carrera en solitario le llevó a publicar un álbum en 1991, cuyo mayor éxito fue colar una canción —una versión del Gimme Some Lovin’ de The Spencer Davis Group— en la banda sonora de Días de trueno, protagonizada por Tom Cruise.
La tragedia de la vida de Terry Reid es que solo los músicos reconocieron su valor como músico. Jack White, Marianne Faithfull y Chris Cornell versionaron sus canciones. Y Reid aseguró que había trabajado también con Dr. Dre.

Deja un comentario