Qué hay detrás de ‘Brat’, el disco que Kamala Harris ha hecho suyo en la campaña contra Trump

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La polémica pero histórica portada de Kamala Harris en 'Vogue'

¿Es Kamala Harris una niñata? Según ella y su equipo de campaña, lo es. Este verano, uno de los temas de conversación indiscutibles es la cita presidencial estadounidense, que, aunque está programada para el 5 de noviembre, está acaparando portadas e informaciones de todo el mundo por la ristra de acontecimientos que va dejando a su paso.

Desde que Biden participara en aquel debate de la CNN y quedara ante medio mundo como un anciano con problemas cognitivos, el carburador de la actualidad no ha parado de cebarnos con todo tipo de noticias de última hora: desde el frustrado intento de asesinato de Donald Trump hasta la renuncia de Joe Biden a la reelección.

Kamala Harris.
En este contexto, la nueva aspirante a candidata a la presidencia de Estados Unidos por el Partido Demócrata es Kamala Harris, una exfiscal de California que si bien es reconocida por una buena parte de la sociedad estadounidense, está todavía alejada de las increíbles cotas de popularidad – para bien o para mal – del expresidente Donald Trump.

Con este contexto y a pocas semanas de que se celebre la convención demócrata que ratifique la posición de Harris, su equipo ha iniciado una brutal campaña en redes sociales para captar a uno de los votantes que más lejos habrían huido de la órbita demócrata a raíz de la situación de Biden: el votante centenial.

Este elector, conocido por sus tendencias digitales y su obsesión por la posironía, tiene un lenguaje político propio (no hay más que ver, por ejemplo, la mítica frase que pusieron en marcha hace unos años, Ok, boomer, para explicar la fractura generacional), por lo que el equipo de la nueva líder demócrata ha decidido salir a capturarlos a través de memes y apropiaciones culturales.

Se ha hablado mucho, por ejemplo, de aquel vídeo viral (ahora, reivindicado por la propia Harris) de la plausible candidata asegurando que su madre le dijo que no se subiera a un cocotero, sin embargo, se ha comentado menos el filtro de color verde con el que se la representa en cientos de imágenes, y que viene a decir que es una mocosa.

Seguro que te has cruzado con algún vídeo de Harris en el que aparece con una extraña imagen verde detrás, inundando todo el plano, que aporta un color marciano a la secuencia. Esto no tiene que ver ni muchísimo menos con el ecologismo, sino que es una referencia a uno de los discos más importantes del año: Brat, de Charli xcx.

Charlotte Emma, conocida como Charli xcx, es una cantante británica, oriunda de Cambridge, que se ha coronado como una de las más influyentes de Estados Unidos pese a sus orígenes en Reino Unido.

Esta artista es mundialmente reconocida por su último trabajo, Brat, un álbum de hyperpop – quizá uno de los géneros musicales más en alza de los últimos años – que ha superado al The Tortured Poets Department de Taylor Swift en las calificaciones globales.

Este disco, que usa el lenguaje pop tradicional para doblegarlo a base de electrónica, distorsiones y ramalazos de techno, recurre a la apropiación de un calificativo, el de ‘brat’, que viene a traducirse literalmente como niñata o mocosa, en el sentido más peyorativo de la palabra. Aunque, claro, la artista se ha apropiado del término y lo ha resignificado.

Según las entrevistas concedidas por Charli xcx, una ‘brat’ vendría a ser algo así como una mujer irrelevante y desordenada; una ‘brat’ es una chica moderna, del mundo actual, que no se preocupa demasiado por la estática ni el qué dirán; una ‘brat’ es una mujer plagada de talento que tiene mil cosas en la cabeza y acaba hecha un lío; una ‘brat’ es una mujer irreverente que no se subyuga a ningún marco. La chica ‘brat’ es espontánea y carismática, y no se encorseta en la estética tradicional impuesta (de ahí la sencilla portada del disco).

De hecho, el concepto ‘brat’ viene a ser la antítesis de Taylor Swift: mientras que la segunda se caracteriza por ser una mujer que domina y controla el mercado con puño de hierro, la ‘brat’ se lo toma todo con mucho más calma y menos intensidad, aunque controlando también su negocio (la ‘brat’ iría a las reuniones con gafas de sol y pondría los pies sobre la mesa, pero iría).

Estas etiquetas de irrelevante y desordenada fueron las que le colocaron a Kamala Harris desde las redes trumpistas, sin embargo, el equipo de la candidata demócrata decidió recurrir a la posironía para volverlas en su beneficio.

Desde cuentas en redes sociales asociadas a su causa, Harris le dio la vuelta a los vídeos que difundían los republicanos y los transformó en vídeos ‘brat’; les puso el característico color verde de la portada del disco, los convirtió en ‘zascas’ y los soltó a las redes.

La estrategia ha tenido cierto efecto, pues en el entorno progresista se ha memificado a Harris, consiguiendo el objetivo buscado. De hecho, la propia Charli xcx compartió un post en Twitter asegurando que Kamala era una ‘brat’, haciendo que las redes sociales estallaran y el impacto del meme fuera mucho más grande.

Brat es un muy buen disco con un impacto importante en la cultura popular que no solo ha marcado el año, sino también el sonido de lo que se irá haciendo en la música en los propios meses. Aunque este uso de su estética por parte de Kamala está ayudando a impulsar todavía más la obra de Charli, lo cierto es que ya era un gran golpe sobre el imaginario de Internet desde mucho antes.

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